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lunes, enero 30, 2023
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Matrix de almacén, así son los robots móviles autónomos de la nueva logística

Los robots móviles autónomos en logística son una tendencia al alza que se ha consolidado en los últimos años. La cada vez mayor complejidad que caracteriza a los modernos centros logísticos, acompañada de la imperiosa necesidad de operativas ágiles y eficientes, ha hecho que los operadores, especialmente los que mueven más volúmenes de mercancías, apuesten por robotizar los procesos con almacenes automatizados y máquinas que van de un lado para otro sin descanso. 

Por robots móviles autónomos, o AMR, se entiende toda máquina capaz de desplazarse de manera autónoma con el fin de automatizar flujos de mercancía, maximizar la seguridad y aumentar la productividad de una plataforma logística.

El auge de la robótica móvil en logística surge de la necesidad de reducir costes y ganar eficiencia mediante dispositivos que garantizan el máximo rendimiento las 24 horas del día, siete días a la semana, si es necesario, por ejemplo, en los días previos a Navidad o al Black Friday. Y eso sin olvidar la seguridad de la mercancía, de los operarios y de todos los elementos que intervienen en el proceso. 

La entrada masiva de nuevas tecnologías en las operativas logísticas, desde la recepción de mercancías a su expedición, pasando por el almacenamiento, la gestión de stock o el picking, ha hecho que los robots móviles adquieran un cada vez mayor protagonismo. Y se espera que esta tendencia crezca de manera exponencial en los próximos años.

Amazon compró en 2012 la tecnológica Kiva por 800 millones de dólares para liderar la carrera de la robótica en la logística

Un estudio de McKinsey Automation cifra en un 23% el ritmo de incremento anual de la automatización en los almacenes. Así que, para 2030, el volumen de negocio del sector superará los 50.000 millones de euros. 

Proteus, Bert, Scooter y Kermit son los primeros robots móviles autónomos de Amazon, desarrollados mediante inteligencia artificial. Son capaces de hacer la vida un poco más fácil a sus compañeros humanos, liberando carga de trabajo, evitando sobreesfuerzos físicos y mejorando la seguridad del personal.

El gigante logístico del ecomerce compró en 2012 la tecnológica Kiva por más de 800 millones de dólares para liderar la carrera de la robótica en la logística. Con ella se ha propuesto reducir en un 50% la siniestralidad laboral en sus plataformas logísticas en 2025, invirtiendo más de 300 millones de dólares al año en soluciones tecnológicas. Buena parte de esa partida se la llevan los robots móviles autónomos.

Estas máquinas no se encargan solo de llevar a cabo las tareas más pesadas, como el movimiento de mercancías o la extracción de los productos, sino también de las fases más complejas, como la expedición o el envío de pedidos en la última milla logística.

En el informe The adoption of self-driving delivery robots in last mile logistics, de Nanjing Forestry University y Cardiff Business School, se apunta que la demanda de entregas sin contacto crece sin parar. Varias empresas tecnológicas están probando sus robots autónomos para última milla, y aunque la entrega de paquetes mediante drones todavía debe superar algunos retos, otras alternativas de entregas sin contacto, como los vehículos sin conductor, se están haciendo muy populares.

Pero volvamos a Amazon. Proteus es su primer robot móvil totalmente autónomo. Este AMR parece haber logrado el reto de incorporar la robótica en áreas donde trabajan personas, sin dejar de ser inteligente, seguro y colaborativo, moviéndose de forma completamente autónoma mendiante avanzada tecnología de seguridad, percepción y navegación.

Bert también está siendo desarrollado por los ingenieros de Amazon Robotics and Advanced Technology, de Seattle (Boston). Igual que Proteus, este AMR tampoco necesita estar confinado en áreas restringidas, de manera que un empleado puede convocarlo para llevar artículos de un lugar a otro. Además, puede mover artículos o carros más grandes y pesados, como los usados para transportar varios paquetes.

Para gestionar 25.000 paquetes cada día, hasta 65.000 en temporada alta, la robótica juega un papel fundamental

Scooter y Kermit también son autónomos, pero, a diferencia de Bert, son carros guiados de forma autónoma (AGC), que cargan bolsas y paquetes vacíos. Kermit sigue una cinta magnética con diferentes etiquetas que lo guían en su navegación y le indican si debe acelerar, frenar o modificar su rumbo.   

El primer almacén robotizado de Jeff Bezos en España fue el de Castellbisbal, en Barcelona, en 2017. Actualmente, otro centro barcelonés, el de El Prat, es el más avanzado en automatización. Con 200.000 metros cuadrados, cuatro plantas y 3.000 empleados, es también el más grande del país. Para gestionar 25.000 paquetes cada día, hasta 65.000 en temporada alta, la robótica juega un papel fundamental. Sin los AMR, las entregas en menos de 24 horas son prácticamente imposibles.

Picking robótico

Que la robótica logística avanza a pasos de gigante lo saben bien en Locus Robotics, el líder del mercado en robots móviles autónomos. En septiembre de este año ha superado los 1.000 millones de pedidos preparados por sus máquinas, récord que llega solo dos meses después de registrar los 900 millones de pedidos.

“La necesidad de una automatización robótica efectiva y rentable es imperiosa a medida que siguen aumentando los volúmenes de comercio electrónico y persiste la escasez de mano de obra”, señala Rick Faulk, su director ejecutivo.

Los robots de Locus se pueden encontrar en más de 200 centros logísticos en todo el mundo, con hasta 500 LocusBots por emplazamiento, incluyendo terrenos sin edificar a gran escala, zonas industriales en desuso y almacenes de varios niveles. “Este último hito atestigua el increíble crecimiento que han logrado Locus Robotics y la industria de AMR, y también da motivos a retailers y empresas de logística para confiar en la tecnología de picking robótico”, esgrime Ash Sharma, director senior de investigación de Interactive Analysis.

El gigante alemán de la paquetería DHL ha ampliado su colaboración con Locus para adquirir este año hasta 2.000 robots colaborativos

Recientemente, la compañía ha firmado un contrato con Geodis por el que suministrará un total de 1.000 LocusBots en dos años. El acuerdo anunciado es el más grande sobre robots móviles autónomos realizado hasta la fecha. Hoy, el operador logístico dispone de robots móviles de en 14 almacenes repartidos por todo el mundo.

También DHL Supply Chain se ha subido al tren de los robots móviles autónomos para la logística. El gigante de la paquetería ha ampliado su colaboración con Locus para adquirir este año hasta 2.000 robots colaborativos, convirtiéndose en su mayor cliente a escala mundial. Especializados en picking asistido, estos mecanismos agilizan la operativa en ecommerce y retail, acelerando la preparación de pedidos y la reposición de inventarios.

En España, ID Logistics ha confiado a la compañía de Wilmington (Massachusetts) su plan de robotización en la nueva plataforma que acaba de inaugurar en Seseña (Toledo). Por el momento, el centro logístico contará con 90 robots que se encargarán de automatizar la preparación, ubicación, carga y descarga de pedidos, así como la reposición de inventarios. Otros fabricantes, como Still, también han lanzado nuevas líneas de robots móviles para la automatización de la intralogística.

Drones, drivers y cobots

El futuro del robot móvil también está en el aire. Los drones son, sin duda, las máquinas de gestión de almacén con un futuro más brillante. Porque un dron no deja de ser un robot, que vuela y puede cargar un límite de peso, transportar unidades y acceder a zonas difíciles, tanto geográficas, como pueblos aislados o estantes de almacén muy altos.

Y también pueden volar de manera autónoma para aumentar la eficiencia de una plataforma logística. Un dron con sistema RFID puede identificar los productos en un almacén y ofrece un control mayor sobre la localización y traslado de unidades e inventario. Además, puede leer miles de etiquetas en poco tiempo y enviar la información inmediatamente al dispositivo deseado, lo que permite una conexión y control total entre el robot y el gestor. También pueden hacer seguimiento en una zona concreta con mucho tráfico, como los muelles de carga y descarga.

En tierra, la movilidad la proporcionan los vehículos robóticos, pequeños coches autónomos capaces de moverse sin conductor ni control remoto. Incorporan sistemas para leer códigos QR y señales RFID, de modo que pueden trazar rutas dentro de un almacén evitando obstáculos e identificar unidades y palés.

La tecnología de machine learning les permite ser independientes y fiables, y suelen introducirse como complemento al trabajo de los operarios de almacén. Los cobots o robots colaborativos, así se les llama, permiten que el empleado les indique las tareas de transporte o clasificación a ejecutar de forma automática.

También Amazon cuenta con ellos. De hecho, fue la causa por la que la compañía compró Kiva Systems. Los llamados drivers son robots móviles de más de 130 kilos que pueden cargar sobre sus espaldas hasta tonelada y media. A diferencia de sus compañeros Proteus o Bert, estos actúan en recintos delimitados por una evalla, al que solo pueden acceder los operarios que se ocupan del mantenimiento, equipados con chalecos que emiten inhibidores de radiofrecuencia para evitar que las máquinas les embistan.

(…)

Lee el reportaje completo en nuestra revista interactiva Digital Port.

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