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lunes, agosto 15, 2022
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La revolución del blockchain abre la puerta a la logística 4.0

En el horizonte del largo y frondoso camino de la digitalización, un nuevo concepto tecnológico despunta para convertirse en el vademécum de la logística 4.0 y más allá. No es otro que el blockchain (traducido usualmente como cadena de bloques), que promete a los operadores un escenario de optimización de recursos y procesos sin precedentes. Según el Foro Económico Mundial, el comercio internacional podría aumentar en casi un 15% si se redujeran las barreras que aún persisten en la cadena de suministro. Es aquí donde el blockchain viene a jugar un papel capital. Actualmente, un contenedor en tránsito de 30 días desde Shanghai a Rotterdam pasa 18 de ellos inactivo, encallado en multitud de trámites administrativos y despachos aduaneros. Mientras el comercio global crece en complejidad, la burocracia supone ya la quinta parte del coste total del transporte.

El referente de esta solución digital más conocido hasta la fecha es el bitcoin, la moneda virtual, o criptomoneda, que no depende de banco nacional alguno y por la que se vehiculan millones de transacciones comerciales. Sin embargo, es en la logística donde presenta un mayor potencial, de ahí que grandes compañías transnacionales se hayan fijado en ella.

Hace ahora un año, Maersk lanzó al mercado, junto a IBM, una plataforma digital que capacita a empresas y autoridades a lo largo de la cadena de suministro mediante una fuente única y segura de datos de envío, abriendo la puerta a un comercio global más eficiente. TradeLens procesa hoy diez millones de eventos semanales y entre sus clientes se cuentan cinco de las seis operadoras más grandes del mundo (además de la naviera danesa, CMA CGM, MSC, Hapag-Lloyd y ONE), que mueven más de la mitad de los contenedores oceánicos. “Como plataforma industrial neutral, TradeLens ofrece visibilidad de la cadena de suministro, facilidad de documentación y el potencial de introducir nuevos productos. Estos atributos brindan nuevas oportunidades para convertirnos en una empresa de logística de contenedores de extremo a extremo que mejore la experiencia y los servicios que ofrecemos a nuestros clientes”, asegura Vincent Clerc, director comercial de AP Moller-Maersk.

Sus miembros disponen de una visión integral de todos los datos y colaboran mientras la carga se mueve alrededor del mundo, creando un registro de transacciones transparente, seguro e inmutable. Hapag-Lloyd y ONE, los últimos en sumarse al sistema (el acuerdo fue presentado en julio), operarán cada uno un nodo blockchain, participando en el consenso para validar transacciones, alojar datos y asumir un papel crítico actuando como anclas de confianza o validadores para la red. Ambas compañías estarán representadas en la junta asesora de la plataforma tecnológica, con presencia de miembros de toda la cadena de suministro. “TradeLens ha progresado significativamente en una transformación muy necesaria en la industria, incluido su modelo de asociación.

“Teniendo en cuenta la gran cantidad de agentes que intervienen en las cadenas logísticas, articular de forma automática el envío y recepción de esta información es vital para reducir ineficiencias y aumentar la fiabilidad en toda la cadena de suministro”

Ahora, con cinco de los seis operadores más grandes del mundo comprometidos con la plataforma, sin mencionar a muchos otros participantes del ecosistema, podemos acelerar colectivamente esa transformación para proporcionar una mayor confianza, transparencia y colaboración en las cadenas de suministro y ayudar a promover el comercio mundial”, señala Martin Gnass, director de Tecnología de la Información en Hapag-Lloyd. En definitiva, esta solución tecnológica pretende avanzar en la digitalización de las cadenas de suministro generando valor a cada uno de los actores de la industria logística, desde cargadores, transitarios, operadores logísticos, navieras, etc. hasta administraciones y organismos públicos.

En España, el puerto de Algeciras participa activamente en ella. “TradeLens intenta responder a la pregunta ¿dónde está mi contenedor?, teniendo en cuenta toda la cadena de suministro”, apunta Francisco de los Santos, jefe del Área de Desarrollo Tecnológico de la Autoridad Portuaria de Algeciras. “La respuesta se materializa mediante el envío automático en tiempo real de eventos operativos relevantes por parte de los distintos actores participantes, como entrada a puerto, mercancía despachada, entrada a terminal, cargado en el buque, salida del buque… Teniendo en cuenta la gran cantidad de agentes que intervienen en las cadenas logísticas, articular de forma automática el envío y recepción de esta información es vital para reducir ineficiencias y aumentar la fiabilidad en toda la cadena de suministro”, expone el responsable tecnológico del enclave algecireño.

La inminente economía baja en carbono y los avances en las tecnologías de la información impulsan el desarrollo de modelos colaborativos. Por un lado, el hecho de compartir recursos y servicios mejora la eficiencia, reduce el impacto ambiental y, en paralelo, también los costes operativos. Esta economía basada en el mejor uso de los recursos requiere el intercambio de información entre los agentes involucrados. Para Beatriz Royo, investigadora postdoctoral del Programa Internacional de Logística MIT-Zaragoza, “compartir información es una condición necesaria para aumentar la visibilidad de la cadena de suministro”.

“La información registrada en una cadena de bloques nunca es modificada o eliminada, por lo que estamos ante una tecnología de red distribuida segura que permite compartir información”

En este sentido, la ventaja de un modelo distribuido o descentralizado como el blockchain es la escalabilidad y respuesta a fallos si el servidor cae, además de mejorar la privacidad ya que es más difícil de rastrear. “Básicamente, es una cadena (chain) en constante crecimiento de bloques de información (block). Estos bloques se crean con la fecha y un link al bloque anterior, de manera que no se pueden modificar una vez almacenados. Es decir, la información registrada en una cadena de bloques nunca es modificada o eliminada, por lo que estamos ante una tecnología de red distribuida segura que permite compartir información”, razona.

Un ejemplo pionero en España que permite entender los beneficios que aporta el blockchain es el sistema de trazabilidad alimentario de Carrefour. Este permite seguir el rastro de un producto en sus diferentes fases (producción, transformación y distribución), alcanzando así los mayores niveles de seguridad alimentaria. “Debemos pensar en blockchain como un gran libro contable, al que podemos consultar y volcar información a lo largo de toda la cadena de suministro”, afirma Guillermo Sistal, experto en tecnología aplicada a la logística y el transporte de LIS Solutions. Información como transacciones entre clientes y proveedores, producción y distribución, responsables de la mercancía y seguros, cambios en las órdenes de compra/venta, condiciones comerciales… Esta información es veraz, transparente, segura, pública o privada.

“El blockchain, además de una tecnología, es una nueva forma de realizar negocios dada la relación de confianza que se establece entre los distintos actores”

Para Sistal, una de las grandes ventajas de esta tecnología es que permite reducir costes, por ejemplo, minimizando el efecto látigo gracias a la transparencia a lo largo de toda la cadena. Además, garantiza el origen de procedencia de la mercancía o documenta el proceso de producción de un producto. Si lo vemos con un ejemplo concreto, en el momento en el que se recepciona la mercancía en el almacén de un cliente, y se verifica que está correcta, el smart contract se ejecuta de forma automática y libera el importe al distribuidor de la mercancía.

Cuestión de confianza

Para que todo esto funcione, la confianza es la clave. “Blockchain, además de una tecnología, es una nueva forma de realizar negocios dada la relación de confianza que se establece entre los distintos actores. Algunos de estos serán proveedores, empresas de sectores distintos o incluso competidores que cambiarán la forma en que comparten la información para su bien común”, explica Alejandro Salas, responsable de Blockchain en Telefónica Empresas. Salas insiste en la ventaja que supone para los operadores el hecho de disponer de una visión integral de extremo a extremo de la cadena logística incluyendo a todos los actores, “y que redunda en diversos beneficios, que no se pueden conseguir digitalizando sin más, como, por ejemplo, eficiencias en la gestión de inventario, de operatividad e incluso reducción de mermas”.

Otra de sus grandes ventajas, quizás la más relevante para los operadores, tiene que ver con la trazabilidad. Un envío internacional precisa el concurso de entre 20 a 25 intervinientes (entre operadores logísticos, consignatarios, puertos, aduanas…) y más de 200 interacciones y comunicaciones, muchas de las cuales todavía se realizan en papel y mediante laboriosos procesos manuales. “Todo ello genera zonas oscuras y difícilmente controlables que, por diferentes motivos, ocasionan el retraso en la entrega de las mercancías con costes significativos para toda la cadena”, advierte la secretaria general de Aeutransmer, Nuria Lacaci.

“En la mayoría de los casos, no conocemos el origen o destino de un producto, ni si a lo largo de la cadena logística (o de producción) ha sufrido algún tipo de alteración, y aquí radica el principal valor añadido del blockchain”

La organización de cargadores lidera un proyecto que integra a todos los agentes implicados. En breve llevarán a cabo una prueba para evaluar su capacidad para automatizar los procesos asociados a una operación de exportación intermodal por contenedor. Vinculado a los smart contracts y al internet de las cosas (IoT), el blockchain abre la puerta a que procesos que ahora son físicos y precisan de un intermediario de confianza se conviertan en exclusivamente digitales. “Todo ello reduce los tiempos de gestión, tránsito y envío, y elimina intermediarios que no aportan valor, lo que redunda en un ahorro de costes significativo”, subraya Lacaci.

“En la mayoría de los casos, no conocemos el origen o destino de un producto, ni si a lo largo de la cadena logística (o de producción) ha sufrido algún tipo de alteración, y aquí radica el principal valor añadido del blockchain, que va a permitir certificar cada paso del proceso y detectar dónde se ha producido el fallo, prevenirlo o corregirlo si es posible”, sostiene Raúl Jaime, director del Máster en Blockchain y Fintech de IEBS Business School, y autor del manual Blockchain para dummies. Jaime remarca su enorme potencial combinado con el IoT, la inteligencia artificial y el 5G, los cimientos de la cuarta revolución industrial y de la logística 4.0. El objetivo es dotar de mayor visibilidad a la cadena de suministro, una necesidad inherente de la industria del futuro.

“El blockchain va a suponer toda una revolución y un elemento imprescindible para su futuro desarrollo, ya que constituye una tecnología clave para cuando todas las máquinas hablen entre ellas y la inteligencia artificial tome decisiones en lugar de nosotros”, tercia la investigadora Beatriz Royo. Según Guillermo Sistal, “podemos estar seguros de que va a revolucionar el sector y lo va a hacer a lo grande. Lo bueno de esta tecnología es que no viene sola. Junto con el IoT, el big data, el machine learning y la inteligencia artificial se está generando un ecosistema nunca visto hasta la fecha. Todo esto posiciona a las empresas que apuestan por la industria 4.0 en cabeza, cada vez más distanciadas de las que optan por posiciones conservadoras”.

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