Los trabajadores del centro logístico de Amazon en Martorelles (Barcelona) han proseguido este viernes con la huelga indefinida en protesta por el plan de la compañía de cerrar la instalación y reubicar a sus empleados en otros centros. Los piquetes están actuando en los accesos al almacén, aunque sin llegar a impedir la entrada y salida a los transportistas.
Los trabajadores de Amazon en Martorelles acusan a la empresa de actuar “de mala fe” al llamar a los antidisturbios para desalojarlos, y se mantienen firmes en la convocatoria de huelga. El gigante del ecommerce anunció a mediados de enero el cierre de Martorelles y el traslado de la actividad a la Plataforma Logística de Zaragoza (Plaza).
Amazon ha ofrecido el traslado de sus 800 empleados al nuevo centro logístico de Zaragoza y al que se está construyendo en Figueres. Sin embargo, los sindicatos lo consideran un “despido encubierto” y reclaman compensaciones superiores a las que ofrece la empresa, “inferiores al mínimo legal”.
En concreto, la última oferta de la compañía para los empleados dispuestos a trasladarse a Zaragoza o a Figueres es una prima única de 3.000 euros más una cantidad no especificada repartida en 12 mensualidades. Los sindicatos la califican de “irrisoria”, por lo que han decidido mantener las movilizaciones mientras prosiguen las negociaciones.
Amazon cuenta en Catalunya con dos grandes centros logísticos en El Prat de Llobregat y Castellbisbal, ambos en la provincia de Barcelona, además de otras instalaciones de menor tamaño. El nuevo centro robotizado de El Far d’Empordà (Figueres), que abrirá en abril, contará con unos 1.400 puestos de trabajo.
Despidos en todo el mundo
Los despidos de Amazon en Catalunya no son un hecho aislado. La compañía de Jeff Bezos ya empezó a despedir a miles de empleados a finales del año pasado. El ajuste de plantilla a nivel global alcanzará los 18.000 empleos, convirtiéndose en el mayor recorte llevado a cabo por una gran compañía tecnológica, por encima de los 11.000 anunciados por Meta.